¿Donde se fabrica el fular portabebés de Storchenwiege® y qué tipos de tejidos se emplean
para la fabricación del fular portabebés de alta calidad?
En Europa, la producción de fulares portabebés está sometida a criterios particulares que, combinados
entre sí, producen un fular portabebés de alta calidad. La condición principal es el origen de los
productos usados (fibras y tintes) que deben ser ecológicamente inocuos.

Por eso nuestros fulares portabebés se han tejido en algodón puro. Los fulares con la mitad de lino no
son lo suficientemente suaves, les falta elasticidad y al usarlos tienden a formar pliegues. En los
dos sistemas de tejer, es decir, longitudinal y transversal, utilizamos hilos de algodón muy firmes.
Gracias a nuestra moderna tecnología de hilado, resulta innecesario el tratamiento adicional de la
urdimbre, es decir, la acción de „fijar“ las fibras que sobresalen de los hilos y, por tanto, alisarlo
con almidones especiales - una medida más para evitar el uso de aditivos en el tejido durante su
fabricación. Gracias a la composición especial del tejido logramos una excelente
„estabilidad interna“ que favorece la resistencia del nudo. Esta „estabilidad interna“
del tejido es también muy positiva cuando, por ejemplo, el fular tiene que soportar aún la cabecita del bebé o
cuando se trata de llevar a niños más grandes. Entonces la composición especial del tejido repercute
positivamente en la comodidad de llevarlo, una característica que sabe valorar especialmente quien
lo porta.
Todos nuestros fulares se fabrican en Alemania porque queremos garantizar que las exigencias máximas en la
calidad de nuestros fulares portabebés se controlan realmente. Por esa razón no producimos en países en vías
de desarrollo como, por ejemplo, India ya que allí no podemos controlar el empleo de tintes y aditivos nocivos
y respetuosos con el medio ambiente.
En algunos lugares se usan tintes nocivos y también es conocido públicamente que existe explotación infantil a
gran escala. Nosotros producimos nuestros fulares exclusivamente en Alemania ya que aquí disponemos de la
tecnología moderna que nos permite producir de forma altamente eficaz y a la vez garantizar los puestos
de trabajo. De esta forma cumplimos con nuestra responsabilidad corporativa y social como empresa.

Nuestro hilo de algodón se tiñe en una planta de tintado de hilo en Turingia cuya gama de productos se inspecciona
permanentemente para garantizar el cumplimiento de las normativas ecológicas. Todos los productos son
certificados, sin excepción, con la etiqueta
«Öko-Tex 100». En estas plantas se emplean lógicamente procedimientos modernos de teñido
en circuito cerrado.
En la última etapa de la producción del tejido, tratamos el tejido mediante la sanforización (tratamiento antiencogimiento)
puramente mecánica de forma que el tejido se pre-encoja en fábrica, es decir, que se reduzca en longitud y anchura. El
encogimiento es un proceso habitual, sin embargo, cuando no se tiene en cuenta esta reducción de largo y ancho durante
la producción, se pueden ocasionar sorpresas desagradables cuando se lava en casa. El tratamiento de encogimiento
ocurre de modo puramente mecánico, es decir, sin el uso de agua, sustancias químicas u otros aditivos. Con este
tratamiento, le garantizamos que nuestros fulares no solo encogerán muy poco (más o menos 2%) al lavarlos en casa
sino que también usted puede estar seguro de que después del lavado tendrá un fular con la misma longitud que
tenía cuando lo compró. Este tratamiento de tejido resulta conveniente y muy práctico y le evita sorpresas
desagradables.
Finalmente nuestros fulares portabebés se cosen también en Alemania garantizando los puestos de trabajo de nuestras
costureras. También apoyamos un taller de discapacitados otorgándole nuestros restos de tejidos gratuitamente.
¿Qué procedimiento empleamos en la fábrica de tejido?
La producción de un buen fular portabebés requiere un empleo selectivo de tejidos especiales
y una composición concreta del tejido.
El tejido tiene que ser suave y, en la medida de lo posible, elástico en ambas direcciones. Tiene que garantizar
una larga conservación de los nudos (los nudos no deben deslizarse aún cuando la carga aumente) y el tejido
debe brindar un nivel de confort elevado para la persona que porta y para el que es portado.
Eso no se logra simplemente seleccionando tejidos específicos. Para la composición de un tejido óptimo se
requiere, además de la selección del tejido adecuado, la correcta selección del grosor del hilo y la
cantidad de hilo en ambas direcciones. Con el mismo tejido se pueden producir fulares muy firmes,
gruesos pero también fulares frágiles y finos y, por lo tanto, tejidos inadecuados para producir
fulares, si no se tiene en cuenta este hecho.
Nosotros empleamos dos tejidos diferentes para nuestros fulares portabebés:

El tejido cruzado es el tejido ideal para obtener un buen fular portabebés. Se trata de un tejido que emplea los cuatro ejes del telar. Todos nuestros diseños a rayas se fabrican con este tejido.
Sin embargo, con este tejido sólo se consigue un buen fular portabebés cuando los demás parámetros se cumplen:
el tipo de hilo (hilo simple o hilo torcido), el grosor de hilo de la urdimbre (sentido longitudinal) y de
la trama (sentido transversal).
El uso de hilos de algodón torcidos en la urdimbre (longitudinalmente) y en la trama (transversalmente) garantiza
una elasticidad óptima ya que, como se sabe, los hilos de algodón muestran una mayor elasticidad que dos
hilos no enhilados.
El tejido cruzado se usa a menudo para fabricar fulares portabebés pero también se crean tejidos muy inestables,
muy ligeros y con ello fulares poco apropiados si un parámetro se escoge equivocadamente o si se deben ahorrar
costos en el empleo del material. La combinación de todos los parámetros en la composición de nuestro material
produce uno de los mejores fulares portabebés que usted puede encontrar en el mercado.

El llamado tejido trenzado o diamante es usado en nuestros fulares monocolor de la línea "Leo". Este tejido es un tanto más complicado de confeccionar.
Se trata también de un tejido de ejes, pero con diez ejes, que ha demostrado de varias maneras ser especialmente
apropiado para un buen fular portabebés. Los fulares con este tejido y con una selección óptima de los parámetros
(véase arriba) se caracterizan por una elasticidad excelente y homogénea que mantiene la estabilidad del tejido.
Esto se debe a la distribución ideal de los puntos de fijación y al comportamiento neutro de extensión tanto a
derecha como a izquierda. Pero, una vez más, sólo la combinación óptima de todos los parámetros importantes en
la composición de este tejido garantiza que realmente se pueda fabricar un excelente fular portabebés.
Técnica Jaqcuard
La técnica Jacquard también se usa en diversos fulares portabebés. Esta técnica de tejido se desarrolló para realizar
representaciones de figuras en el tejido y es una de las técnicas de tejido más exigente, complicada y costosa.
La función específica de la técnica Jacquard es el intercambio entre diferentes tejidos lo que proporciona,
en parte, un efecto óptico a la superficie. El uso adicional de diferentes colores conduce a una producción de
una tela de elevada calidad (por ejemplo: mantelería, ropa de cama con exclusivos diseños, manta entre otros).
Dado que combina distintos tejidos en la misma superficie, la técnica Jacquard no garantiza que el material
sea lo suficientemente elástico. Por esta razón, los fulares producidos con la técnica Jacquard tienen a veces
una elasticidad irregular, lo que puede conllevar que disminuya la comodidad al portar. Su ventaja es la
representación de figuras pero con esta técnica de tejido no siempre se logran las características deseadas
para un buen fular portabebés.
Debido a la complicada técnica de tejidos los fulares portabebés se encarecen, sin conseguir más ventajas que un
mejor aspecto. Nuestra meta es lograr, en la medida de lo posible, una buena relación calidad-precio y por eso
no usamos esta técnica tan cara y tan poco adecuada.
Fulares de algodón orgánico
Nuestros nuevos fulares de la línea Louise bio se fabrican de algodón 100% de cultivo biológico controlado (kbA).
Han sido tejidos con la técnica famosa de tejido cruzado y sobresalen como todos los productos de Storchenwiege® por
una excelente elasticidad diagonal, por medio de la cual se consigue apoyar el cuerpo del niño de forma óptima
y segura. El fular sienta bien y no se tiene que recolocar ni en el caso de niños más grandes. Disfrute
también con nuestros nuevos echarpes portabebés Storchenwiege® en algodón kbA de una sensación segura
y agradable de carga.

El motivo ha sido realizado en una dirección tan sólo, de forma que podrá identificar perfectamente
ambos extremos del fular y poder así atarlo muy bien.
Los nuevos motivos están disponibles, como es natural, en Storchenwiege®
RingSling.
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